Luis M. cumplió un año sin recaer en su adicción.

 

 

Zamora. –  En el Centro Especializado para el Tratamiento a personas con consumo problemático de Alcohol y otras Drogas “Cristo Redentor” de la Prefectura de Zamora Chinchipe, celebró a un ex residente que cumplió un año de haber salido de este centro de recuperación y llevar una vida con total normalidad.

 

 

 

Luis M. tiene 52 años de edad, hace un año salió del centro Cristo Redentor, era un adicto crónico en alcoholismo y gracias al tratamiento recibido durante seis meses y su deseo de rehabilitación logró vencer su adicción, ayer celebró el primer año con personal y usuario que labora en esta casa de recuperación.

 

 

Roberto Pindo, es uno de los terapistas vivenciales, él da fe que Luis o don Luchito como lo llaman, lleva 8.760 horas sin consumir alcohol y drogas “como Cristo Redentor nos llena de emoción porque sabemos que la recuperación si existe y cuando el adicto pone su voluntad todo lo puede, terapéuticamente un adicto vivo es un milagro de vida”, refirió.

 

Durante este acto de reconocimiento Luis M. dijo que esta adicción lo estuvo llevando a la calle, a perder el amor de su familia y aislarse de la sociedad. Al momento que llegó al CETAD se sentía frustrado y no sabía si llegaría a cumplir con el objetivo. “Actualmente les estoy devolviendo ese tiempo perdido a mi familia, estoy muy contento por que lucharon por mí fuertemente, aquí logré conocer la realidad y aceptar que estaba enfermo”.

 

En su alocución dejó un mensaje a las personas que atraviesan problemas de adicción, dijo que luchen y no se dejen vencer por la enfermedad “al principio no es fácil, pero en esta vida y con la bendición de Dios todo se puede”, acotó. Al mismo tiempo agradeció a los terapistas por ese compartir y vivencias que le ayudaron en su recuperación.

 

“Mi gratitud con el señor prefecto, vemos una autoridad que vela por todos nosotros, destinando recursos económicos y humano para sacar adelante a quienes necesitamos, yo no solo me rehabilité, sino que me abrió las puertas para que trabaje en la empresa de vialidad VIALZACHIN, eso me ayuda a mantener mi mente ocupada”. 

 

Delia Chamba es la madrina de Luis M., ella le acompaña en todo momento. “Estoy muy contenta por todo. La recuperación ha sido lenta por sus constantes recaídas, agradezco a todas las personas que nos ayudaron a ingresar a este centro a Luis, la verdad no fue en vano, no hay palabras para expresar la alegría que siento, gracias prefecto Cléver Jiménez, por todo su esfuerzo que hace para fortalecer estos proyectos de ayuda social…”.

 

 

Luis M. ex residente CETAD

 

Roberto Pindo, terapista vivencial

 

Delia Chamba, madrina

 

 

 

 


COMUNICACIÓN SOCIAL DEL GADPZCH

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